
- Mi casa, custodiada por el oso hucha, que escucha mis compilations.
Normalmente planeo mis vacaciones de agosto cuando nos obligan a cambiar al horario de verano, es decir, el último fin de semana de marzo. Lo hago con esta antelación –cuatro meses– por dos razones. La primera, para intentar abaratar los costes del viaje; la otra, para obtener una (otra) meta que me aleje del tedio laboral. Es una manera de funcionar como cualquier otra. Pequeñas victorias para un largo recorrido.
Las recopilaciones me recuerdan un poco a esto. Obviamente, disponer una canción tras otra con vaya usted a saber qué criterio no es algo que se me antoje trascendental, ni que requiera de habilidades ignotas en el ser humano. Dudo también de que se trate de un bien para la sociedad. Los Amantes de la Ensayización de Lo Que Sea han pontificado onanísticamente al respecto en multitud de ocasiones. Nunca sabré tanto como ellos sobre esta (u otra) cuestión, así que no me meteré en camisas de once varas, no vaya a ser que me quieran instruir.
Lo que sí sé es que desde hace más de quince años he ido haciendo recopilaciones -las llamo estúpidamente compilations, aunque ahora no recuerdo por qué- de manera más o menos periódica. Primero, en cassette; después, en CD; más tarde, en USB; y ahora, como y cuando puedo en alguna de las mil páginas de internet. Me gusta hacerlas. Me lo paso bien. Me relaja y, a veces, aprendo cosas. Sin más.
Tengo recopilaciones para epatar, con temas que no conoce ni su madre; también he hecho algunas para gustar a determinadas chicas (obvio), con hits lo suficientemente cool-pero-sin-pasarse para que me recuerden (al menos ésa era la intención); otras son para regalar; o para ser perdonado; o para ir de gracioso; o para una fiesta de fin de año. Y, claro, también las hay para las vacaciones de verano. Como soy un tipo previsor organizo mis días de asueto estival escuchando las canciones que he recopilado para la primavera, que son las de esta entrada de Spotifare. Una compilation, si se me permite, muy de blog moderno yanqui y aledaños. Son asín.
Quizá alguno de estos temas sea mi canción del verano. O la suya. Así sea.
Beach House – Norway (Bella Union, 2010)
Beach Fossils – Daydream (Captured Traks, 2010)
Fang Island – Daisy (Sargent House, 2010)
Aloe Blacc – I need a dollar (Stones Throw, 2010)
The Soft Pack – Answer to yourself (Heavenly, 2010)
Hawa – Dance (Favorite, 2009)
Caribou – Odessa (City Slang, 2010)
The Depreciation Guild – Dream about me (Kanine, 2009)
Harlem – Someday soon (Matador, 2010)
MAVIS – Gangs of rome feat. Kurt Wagner (!K7, 2010)
Prefab Sprout – I love music (Kitchenware, 2009)
Sonny & The Sunsets – Too young to burn (Soft Abuse, 2009)
Tunng – Hustle (Full Time Hobby, 2010)
The Art Museums – Sculpture gardens (Woodsist, 2010)
The High Wire – Sleep tape (Grandpa, 2010)
Still Flyin’ – Runaway train II (Moshi Moshi, 2010)
Seleccionado por Mario Fort
Escuchar playlist en Spotify